El muñeco

I El hombre no podía haberlo adivinado cuando compró el muñeco al viejo ropavejero. Fue tarde cuando supo que aquello no era un muñeco, sino un duende perverso, un espíritu sin alma que vivía de la energía vital de todo aquel que tuviera la desgracia de estar cerca. Él mismo se fue perdiendo, lentamente, hasta convertirse en esclavo de sus caprichos. Cada tarde en el escenario, el improvisado ventrílocuo debía aceptar las peores humillaciones, mientras un público ignorante aplaudía el canto y las bufonadas soeces de aquel ser monstruoso. Casi se podían escuchar los pensamientos de la criatura, que parecían alzarse como gritos histéricos por encima del estruendo de sus conciertos: “sí, aplaudan. Más fuerte. Con energía. Estúpidos, no se dan cuenta de que pronto serán míos”. ...

2022-10-15 · 1 min · Antonio Saade

Tres microcuentos

I “¡Fué el mayordomo!”, gritó la doncella, mientras trataba de esconder en los pliegues de su vestido la tasa de té que tomó del buró de su ahora difunto amante, Lord Wellington. II Aún oigo el revolotear de sus alas y casi siento sus afilados colmillos sobre mi cuello. Sigue detrás de mí. Ya se ve la luz del sol al final del pasillo. Solo faltan unos pasos más. El conde transilvano jamás me podrá alcanzar. ¿Pero qué es esto? ¿De dónde salió esta reja? ¡No! ¡ahí viene! ¡Ya llega! ...

2022-10-15 · 2 min · Antonio Saade

En la calle - Historia a tres voces

I Un pasón se lo da cualquiera, pero Juan sabía que se había excedido esta vez. Caminaba con los ojos vidriosos y no sabía dónde estaba. Solo seguía la línea blanca en el piso, intermitente, que era lo único que alcanzaba a ver. La cabeza le daba vueltas, con un estupor que nunca antes había sentido. Todo era ruidos como de cornetas o chirimías, y esos gritos que no alcanzaba a entender. Lo tenían sin cuidado. Eran esas luces maravillosas las que más llamaban su atención; luces intensas que tan pronto se veían acercarse como irse, cambiando mágicamente de un blanco radiante cuando venían, al rojo incandescente cuando se iban. Ahí vienen dos blancas. Tan rápidas, tan juntas y cada vez más cerca, más cerca. ...

2022-10-05 · 2 min · Antonio Saade

La vida en condominio

– ¡Está todo cortado! La bruja de abajo cortó el árbol de aguacates. ¡Mi árbol! La voz del otro lado de la línea lo sorprendió estacionando el auto. Durante casi una hora había sufrido el tránsito pesado de la mañana en la ciudad, pensando qué hacer con las cuentas que se acumulaban, cuando el timbre del aparato interrumpió sus pensamientos. Tardó algunos segundos en comprender lo que sucedía, mientras la voz en el teléfono seguía, ahora entre lágrimas de enojo. “Ese árbol fue la razón por la que quise que nos mudáramos aquí”, escuchó. “Lo amaba y ya no está. La bruja del piso de abajo lo cortó por la mitad, porque le tapaba la luz o tenía que hacer reparaciones o alguna otra cosa igual. Lo peor es que ahora no podré ni quejarme. Dice que ya te había avisado”. ...

2022-09-16 · 6 min · Antonio Saade

Libertad

Otra vez te acercas al papel y sientes abrirse la puerta a ese universo en tu interior. Puedes ver el chispazo, pero necesitas sentirlo, palparlo. Lo tomas en tus manos, entre el pulgar y el índice, para revisarlo mejor, mirarlo, olerlo. Acercas el oído hasta casi tocarlo porque te hace falta conocerlo, conocerte, y dejar salir al mundo lo que hay en ti. Tal vez es eso que se ve ahí es lo que en realidad eres y lo demás es solo una máscara. O quizá es un personaje más, una verdad diferente, muchas. No hay modo de saberlo. Lo único cierto es que a cada palabra que logra salir, a gotas o a borbotones, se hace más claro que son uno mismo. Y también son dos. Son muchos. Son legión y necesitan salir. Una vez afuera, se separan, se dividen, pero saben que por un momento fueron libres juntos. ...

2022-05-25 · 1 min · Antonio Saade

Cuentos de humor negro

" En un templo Pues claro que estás aburrido, si no conoces a nadie aquí. Quien sabe qué mosca te picó para querer experimentar con nuevas congregaciones. Entiendo que no te querían mucho por allá, pero no tenías que escoger una tan lejos. Nada más falta que quieras venir cada domingo. Eso sí, el edificio es bonito con tanto mármol ¡y tan grande! Llegamos a tiempo. Ahí está otra vez, lo mismo: “Queridos hermanos…”. Siempre la misma cantaleta, aunque este sacerdote sí que es elegante. Hasta se parece a la estatua del emperador, con laureles y todo. ...

2021-12-06 · 3 min · Antonio Saade

Inshala (Si Dios quiere)

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Una tarde agradable de otoño, mientras la voz del imam llamaba a oración desde un lejano minarete, el califa Harún-al-Rashid mandó avisar a su Gran Visir, Yafar, que lo esperaría en el palacio por la noche. —¡Comendador de los creyentes! Aquí estoy para lo que disponga vuestra majestad. —Visir —le dijo el gobernante— quiero conocer cómo se encuentra nuestro pueblo. Ahora mismo iremos a dar una vuelta por la ciudad para saber lo que se dice. Sobre todo, debo enterarme de si los oficiales que administran la justicia están o no cumpliendo con su deber. Mi sobrenombre es El Justo, y debo hacer honor a mi fama. Avisa al instante a Mesrour, el jefe de los eunucos, para que se apreste a salir. ...

2021-10-25 · 6 min · Antonio Saade

Fragmentos de mí

Ayer, mientras paseábamos por la calle, ella me miró con esos ojos llenos de reproche que no supe sostener. «¿Qué pasó con ese hombre cariñoso que conocí? El que me traía flores cada semana y no perdía oportunidad para ser cortés conmigo. Has cambiado mucho. Siento que ya no me quieres». Su voz era suave, pero dolía como un golpe y yo no supe qué contestar, sobre todo porque era verdad: las cosas no son como antes. Las razones las tengo muy claras, lo difícil es encontrar cómo explicárselas sin herirla. ...

2021-10-21 · 7 min · Antonio Saade